Tras semanas de recortes en los servicios que afectaron a miles de usuarios en la Ciudad y el Conurbano, el Ejecutivo nacional aseguró que transferirá parte de la deuda acumulada por compensaciones tarifarias del primer trimestre. Sin embargo, el alivio sería limitado: las empresas advierten que la suba del gasoil y la falta de actualización del esquema de subsidios seguirán condicionando la normalización del servicio.
El Gobierno nacional anunció que esta semana enviará fondos adicionales a las empresas de transporte automotor de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en un intento por descomprimir la crisis que se profundizó tras varias semanas de frecuencias reducidas que impactaron de lleno en la vida cotidiana de los usuarios.
El compromiso fue asumido el martes 14 de abril en una reunión encabezada por funcionarios del área de Infraestructura y Transporte junto a representantes de las principales cámaras empresarias del sector. Del encuentro participaron entidades como AAETA, CEUTUPBA, CTPBA, CETUBA y CEAP, que vienen advirtiendo sobre el deterioro financiero del sistema.
Según indicaron desde la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), el giro corresponde a parte de los pagos pendientes de febrero de 2026. El objetivo oficial es empezar a regularizar las cuentas de las compañías y permitir una mejora en las frecuencias, aunque desde el propio sector remarcaron que la recuperación será apenas parcial.
En ese sentido, las empresas señalaron que, aun con estos fondos, los niveles de servicio quedarán por debajo de los habituales. La suba sostenida del precio del gasoil, que no fue contemplada en el esquema vigente de subsidios, aparece como uno de los principales factores que siguen tensionando la operación.
La crisis del transporte en el AMBA se agravó a comienzos de abril, cuando los retrasos en los pagos estatales obligaron a muchas líneas a recortar servicios. El resultado fue previsible: mayores tiempos de espera, unidades saturadas y un deterioro general en la calidad del servicio para miles de pasajeros.
Desde el sector privado estiman que la deuda acumulada por subsidios mal liquidados durante el primer trimestre oscila entre los $100.000 y $120.000 millones. Si bien en los días previos se había realizado un envío de $5.000 millones, ese monto resultó claramente insuficiente frente al rojo que arrastran las empresas.
Hasta el momento, el Gobierno evitó precisar cuánto dinero transferirá en esta nueva etapa. El silencio oficial sobre el monto total adeudado y el cronograma de pagos refuerza la incertidumbre en un sistema que ya opera al límite.
Pese a este escenario, desde AAETA valoraron la instancia de diálogo y aseguraron que el encuentro representó un avance. No obstante, dejaron en claro que el compromiso empresario de sostener la mayor cantidad de servicios posible depende directamente de contar con recursos acordes a los costos reales.
Más allá de la urgencia, el Gobierno también planteó avanzar en una reconfiguración del sistema de transporte en el AMBA. La propuesta incluye revisar recorridos, ajustar la oferta a la demanda y reducir costos operativos, en línea con una lógica de “eficiencia” que despierta dudas sobre su impacto en la cobertura del servicio.
Para canalizar estas discusiones, se acordó la conformación de mesas técnicas permanentes entre el Estado y las empresas, con una próxima reunión prevista dentro de 15 días. En paralelo, las compañías ya habían mantenido otro encuentro con autoridades bonaerenses, donde se discutió la estructura de costos para el próximo período.
Sin embargo, el reclamo de fondo sigue intacto. Desde el sector empresario insisten en que el esquema actual de subsidios quedó completamente desfasado: fue diseñado con un gasoil a $1.750 por litro, cuando hoy los valores reales se ubican entre $2.100 y $2.444.
La conclusión es clara: mientras el Gobierno no actualice de manera integral el sistema de financiamiento, los parches semanales difícilmente logren revertir una crisis que ya se traduce en menos servicios y peor calidad para los usuarios del transporte público.

