Un pasajero que no había abonado el boleto fue interceptado durante un control y terminó siendo reducido violentamente. Las imágenes del episodio generaron cuestionamientos sobre el accionar del personal de seguridad.
Un episodio ocurrido en una formación del Tren Roca generó polémica en las últimas horas luego de que se difundieran imágenes en las que se observa cómo un pasajero es reducido violentamente durante un procedimiento por viajar sin haber abonado el boleto.
El hecho se produce en un contexto en el que Trenes Argentinos reforzó los controles a bordo de las formaciones para detectar pasajeros que ingresan al sistema sin pagar el pasaje. Los operativos incluyen patrullas de inspectores que recorren los trenes y verifican mediante lectores electrónicos si los usuarios validaron correctamente su viaje con la tarjeta SUBE.
Según la información difundida sobre los controles, cuando un pasajero no puede acreditar el pago se le aplica una multa y, si no la abona, puede intervenir personal de seguridad para acompañarlo a descender de la formación en la siguiente estación.
Del control a la violencia
En el caso que se volvió viral, la situación terminó escalando y el pasajero fue reducido de manera violenta. Las imágenes muestran un forcejeo y golpes mientras otras personas observan la escena.
El video provocó cuestionamientos entre usuarios de las redes sociales, especialmente por la utilización de la fuerza frente a una situación que, en principio, se originó por una infracción relacionada con el pago del boleto.
La discusión no pasa por negar la obligación de pagar el transporte público. Viajar sin boleto constituye una infracción y existen mecanismos previstos para sancionar esa conducta. El interrogante es hasta dónde puede llegar el uso de la fuerza durante un procedimiento de control.
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Más controles y miles de multas
El episodio ocurre en momentos en que el Gobierno viene endureciendo los controles contra quienes viajan sin pagar.
De acuerdo con información difundida en junio, durante mayo se labraron cerca de 20.000 multas a pasajeros que intentaban viajar sin abonar el pasaje en el Tren Roca. En ese momento, la multa informada era de $3.500.
El esquema contempla controles mediante lectores electrónicos y la intervención del personal de seguridad cuando el pasajero no cumple con el procedimiento establecido.
La intensificación de los controles busca reducir la evasión, pero también abrió un debate sobre la forma en que se llevan adelante los operativos y sobre el límite entre una intervención de seguridad y un uso excesivo de la fuerza.
Una escena que vuelve a poner el foco en la seguridad ferroviaria
Las imágenes del pasajero reducido rápidamente comenzaron a circular por redes sociales y reavivaron una discusión que excede el valor del boleto.
En un sistema ferroviario utilizado diariamente por cientos de miles de personas, el cumplimiento de las normas es necesario. Pero también lo es que los procedimientos de control se desarrollen dentro de los límites establecidos y respetando la integridad de los pasajeros.
Hasta el momento, no surge de las fuentes consultadas una explicación oficial detallada sobre el episodio puntual ni sobre las circunstancias que llevaron al uso de la fuerza que se observa en las imágenes.
El caso, por lo tanto, plantea una pregunta que deberá ser respondida por las autoridades: ¿qué ocurrió exactamente antes de que comenzara la agresión y el nivel de fuerza utilizado durante el procedimiento estaba justificado?
Mientras tanto, el video vuelve a poner en discusión una postal cada vez más frecuente en el transporte público: controles más estrictos, multas para quienes no pagan y procedimientos de seguridad que, cuando terminan en violencia, generan una fuerte reacción entre los pasajeros.

