Carlos “Indio” Solari, histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció a los 77 años. Afectado desde hace años por el Parkinson, fue una de las figuras más influyentes del rock nacional y el protagonista de un fenómeno cultural y popular sin precedentes. En una de sus últimas apariciones públicas, a través de un video proyectado durante un recital de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, había dejado un mensaje que resumía su vínculo con sus seguidores: “Los quiero mucho, los respeto mucho como público. Son de los mejores del planeta”.
La noticia de su fallecimiento fue confirmada este viernes por la Unidad Fiscal de Instrucción N.º 2 de Ituzaingó. El músico murió en su residencia de Parque Leloir y, hasta el momento, no trascendieron detalles oficiales sobre las causas del deceso.
La familia aún no emitió un comunicado público. No obstante, fuentes judiciales indicaron que, tras las actuaciones correspondientes realizadas en el domicilio, no se detectaron elementos que permitieran sospechar otra causa distinta a la enfermedad que padecía desde hacía años.
Figura central de una época
Dueño de una personalidad tan magnética como reservada, Solari construyó una de las trayectorias más singulares de la música argentina. Como cantante, compositor y principal referente de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, encabezó una propuesta artística que trascendió el ámbito musical para convertirse en un verdadero fenómeno cultural.
Nacida en la década de 1970, la banda alcanzó su máxima popularidad durante los años 80 y 90, consolidándose como un símbolo de independencia artística, autogestión y masividad. Sus canciones marcaron a varias generaciones y sus recitales se transformaron en auténticas peregrinaciones multitudinarias.
Tras la separación de Los Redondos en 2001, el Indio inició una exitosa carrera solista acompañado por Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, manteniendo intacto su poder de convocatoria y reuniendo a cientos de miles de personas en cada presentación.
Sus últimas apariciones
La última aparición pública del músico se produjo a mediados de mayo, cuando la Universidad de Buenos Aires le otorgó el Doctorado Honoris Causa en reconocimiento a su aporte cultural. Debido al avanzado estado de su enfermedad, no pudo asistir personalmente a la ceremonia, pero envió un mensaje grabado para agradecer la distinción.
“Habla el Indio. Quería agradecerles por este medio, tanto al rectorado como a todos los que hicieron posible e impulsaron esta distinción, que me pone muy feliz. Le agradezco a la Universidad de Buenos Aires y también a quienes consideran que merezco este reconocimiento. Les mando un gran abrazo y muchas gracias”, expresó.
Durante el acto, la UBA destacó tanto su trabajo al frente de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota como su etapa junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, resaltando el impacto social, artístico y cultural de ambos proyectos.
Su última participación vinculada a un recital tuvo lugar en diciembre pasado, durante un show de Los Fundamentalistas en La Plata. Aunque ya no podía presentarse en el escenario, sorprendió al público mediante una aparición en video en la que interpretó fragmentos de clásicos como Nike es la cultura, Tarea Fina y Pool, Averna y Papusa.
En aquella ocasión también dejó un mensaje cargado de emoción para sus seguidores: “Me acompañaron durante ese tiempo hasta que la Providencia quiso que se cruzara conmigo un par de cositas que me impiden… Ya saben ustedes de qué hablo, que no me permiten estar ahí y subir al escenario. Pero no quería dejar pasar este momento para jugar a que estoy con ustedes”.
Pocos días antes de esa reaparición había brindado una de sus últimas entrevistas radiales, donde habló con crudeza sobre las dificultades que le imponía el Parkinson. “Es una enfermedad que te obliga a aprender a vivir de nuevo. Cuando no tengo asistencia, tardo cuarenta minutos en ponerme un sweater”, había contado.
Con su muerte desaparece una de las voces más influyentes y enigmáticas de la historia del rock argentino, pero también el referente de una comunidad de seguidores que convirtió cada una de sus canciones en parte de una identidad colectiva que atravesó generaciones.

