La ex vedette y ex playboy convertida hoy en Diputada nacional, Karen Reichardt protagonizó un escandaloso cruce televisivo al intentar defender su polémico proyecto de ley para regular criaderos, refugios y guarderías de animales, una iniciativa cuestionada por organizaciones proteccionistas porque contempla la comercialización de mascotas bajo un esquema regulado. Incapaz de sostener el debate en un clima de creciente tensión, Reichardt terminó abandonando el estudio entre insultos, amenazas de acciones legales y acusaciones cruzadas.
El episodio ocurrió durante una emisión de LAM (América TV), donde Reichardt buscó explicar los alcances de su proyecto. Sin embargo, la entrevista rápidamente derivó en un enfrentamiento con la panelista Matilda Blanco, quien sostuvo que la iniciativa favorece el negocio de la cría y venta de animales en un país con millones de perros y gatos abandonados.
La discusión comenzó cuando Reichardt negó tener vínculos con criaderos privados. Aseguró que recibió a representantes de refugios y criaderos únicamente para escuchar sus propuestas. Blanco respondió con dureza, insinuando que quienes impulsan el negocio de la cría son quienes respaldan el proyecto, lo que provocó la inmediata reacción de la diputada.
El momento más controvertido llegó cuando Ángel de Brito le preguntó directamente si la iniciativa contemplaba la comercialización de animales. Lejos de negarlo, Reichardt respondió sin rodeos: “Pero por supuesto. Pero re-gu-la-ri-za-do”, confirmando que el proyecto habilita esa actividad bajo un sistema de regulación estatal.
La respuesta desató una fuerte reacción de Matilda Blanco, quien acusó a la legisladora de impulsar una norma funcional al negocio de la venta de mascotas mientras el país enfrenta una grave problemática de sobrepoblación y abandono animal. Reichardt intentó defenderse argumentando que prohibir la actividad implicaría la desaparición de las razas y acusó a sus críticos de desconocer el contenido del proyecto.
A partir de allí, el debate se transformó en un intercambio de agravios personales. Reichardt calificó a Blanco de “insoportable”, “boba”, “bruta” y “burra”, mientras la panelista insistía en que el proyecto favorece intereses comerciales y cuestionaba quién financiaría los controles previstos por la ley.
La tensión escaló cuando Blanco afirmó que la diputada actuaba en defensa de un negocio privado. Reichardt rechazó esa acusación y amenazó con iniciar acciones judiciales. “Yo te pongo un abogado”, lanzó, antes de levantarse de su silla, quitarse el micrófono y retirarse del estudio sin responder las últimas preguntas sobre la iniciativa.
Mientras abandonaba el programa, la diputada siguió gritando que su proyecto “solo busca regularizar” la actividad y acusó a Blanco de mentir sobre el contenido de la propuesta. Desde el panel, en cambio, insistieron en que la ley contempla expresamente la comercialización de animales y cuestionaron que se impulse una norma de ese tipo en lugar de reforzar políticas de adopción, castración y control del abandono.
El episodio dejó expuesta la dificultad de Reichardt para responder las críticas sobre un proyecto que ya genera rechazo entre sectores proteccionistas y que, incluso en televisión, terminó eclipsado por un escándalo de gritos, insultos y amenazas en lugar de un debate de fondo sobre el bienestar animal.

