Cientos de afectados cuestionan las estadísticas oficiales y sostienen que muchas familias recurren a tarjetas, préstamos y billeteras virtuales para poder mantener al día sus cuotas hipotecarias.
El Colectivo Nacional de Hipotecados UVA encendió las alarmas ante el anuncio de una nueva línea de créditos hipotecarios y advirtió sobre el riesgo de una nueva ola de sobreendeudamiento. La organización apuntó contra el esquema anunciado días atrás por el ministro de Economía, Luis Caputo, que contempla el otorgamiento de nuevos créditos hipotecarios con fondos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
La propuesta contempla créditos UVA con una tasa de hasta el 7,5% y busca ampliar el acceso al financiamiento hipotecario de largo plazo. Sin embargo, desde el colectivo cuestionaron que el mecanismo mantenga a la inflación como una variable central para la actualización tanto de las cuotas como del capital adeudado.
“El relato bancario y oficial se jacta de exhibir un porcentaje de mora bajo para los créditos hipotecarios. Sin embargo, esa supuesta baja morosidad se sostiene sobre un sacrificio colosal e inhumano de las familias trabajadoras”, denunciaron los hipotecados en un comunicado.
Según explicaron, las cifras oficiales de morosidad no necesariamente reflejan la verdadera situación económica de los hogares. Para evitar caer en incumplimiento y poner en riesgo sus viviendas, muchas familias priorizan el pago de la cuota hipotecaria por encima de otros gastos y recurren a distintas formas de financiamiento para cubrir sus necesidades cotidianas.
En ese contexto, las tarjetas de crédito aparecen como una de las principales herramientas para afrontar consumos básicos, como alimentos y gastos de salud. En muchos casos, los hogares terminan pagando solamente el mínimo y acumulando intereses. A esto se suman préstamos personales y créditos ofrecidos por billeteras virtuales, utilizados para cubrir gastos que ya no pueden afrontar con sus ingresos habituales.
De esta manera, una familia puede mantenerse al día con su crédito hipotecario y, al mismo tiempo, acumular nuevas deudas en otros ámbitos. Para el colectivo, esta situación constituye una forma de sobreendeudamiento que queda fuera de las estadísticas tradicionales de morosidad hipotecaria.
Una deuda que puede crecer más que los ingresos
El problema adquiere especial relevancia entre quienes tomaron créditos UVA durante 2018. Según el ejemplo planteado por los hipotecados, una persona que solicitó en aquel momento el equivalente a US$80.000 podría afrontar actualmente una deuda superior a US$130.000, como consecuencia de la evolución del índice UVA.
El colectivo sostiene que uno de los principales problemas del sistema es el descalce entre la evolución de las deudas y los ingresos de las familias. Como antecedente, señala que hasta 2019 el índice UVA había acumulado un incremento del 227% desde su creación en 2016, mientras que los salarios formales habían aumentado un 133% durante el mismo período.
La diferencia entre ambas variables es uno de los puntos centrales de la crítica de los hipotecados: mientras la deuda y las cuotas se actualizan, los ingresos de las familias no necesariamente lo hacen al mismo ritmo.
El reclamo de los Hipotecados UVA al Gobierno
Frente a este escenario, el colectivo reclama la implementación de un plazo de gracia que permita a las familias reducir las deudas paralelas que acumularon para poder sostener el pago de sus cuotas hipotecarias.
También solicitan que el Gobierno revise las condiciones de la nueva línea anunciada por Caputo antes de extender nuevamente un mecanismo de actualización vinculado a la inflación.
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Los hipotecados recordaron además que, durante 2019, bajo el gobierno de Mauricio Macri, el aumento de la presión ejercida por los deudores llevó al Estado a congelar las cuotas durante varios meses y a implementar mecanismos de compensación mediante Procrear para determinados casos.
El debate vuelve a instalarse ahora en un contexto en el que el Gobierno busca ampliar el acceso al crédito hipotecario como una alternativa frente al elevado costo de los alquileres.
Para quienes necesitan acceder a una vivienda, la posibilidad de financiarla a largo plazo puede representar una oportunidad. Sin embargo, los Hipotecados UVA advierten que la experiencia de quienes tomaron estos préstamos años atrás expone los riesgos de un sistema en el que la deuda puede crecer a un ritmo superior al de los ingresos.
La discusión, así, vuelve a quedar planteada: ¿una cuota que resulta accesible al momento de tomar el crédito puede seguir siéndolo cuando la deuda se actualiza durante 15, 20 o 30 años?

