Grave crisis en el Hospital Garrahan: sin respuestas del Gobierno, los residentes sostienen el paro

El Hospital Garrahan, el principal centro pediátrico de alta complejidad de Latinoamérica, atraviesa una de las crisis más profundas de su historia. Residentes, médicos, enfermeros, técnicos y personal administrativo mantienen una medida de fuerza ante la falta de respuestas del Gobierno nacional a sus reclamos salariales. La próxima asamblea está convocada para el martes 3 de junio, pero el paro continúa de forma indefinida.

Los médicos residentes resolvieron en asamblea continuar con el cese de actividades tras denunciar la ausencia total de propuestas por parte del Ministerio de Salud de la Nación. En un contexto de congelamiento salarial, jornadas laborales extenuantes y pérdida constante de profesionales, los trabajadores advierten que la situación es “insostenible”.

Salarios congelados, jornadas interminables y falta de diálogo

Durante una reunión con funcionarios nacionales —la primera tras un año de reclamos— los residentes aseguraron que no recibieron “ninguna respuesta concreta frente a la desesperante realidad salarial y laboral actual”. Actualmente, un residente cobra menos de $800.000 mensuales por una carga laboral de hasta 70 horas semanales, incluyendo guardias de 24 horas.

“La situación llegó a un límite. No podemos cuidar sin que nos cuiden”, expresó Carolina, residente de tercer año de Pediatría, durante una conferencia de prensa realizada frente al hospital. Con la voz quebrada, leyó un comunicado en el que denunció la falta de voluntad del Gobierno para resolver el conflicto. Recordó también que en septiembre de 2024 se había firmado un aumento del 38% que fue revocado horas después por el entonces ministro Mario Russo.

“Queremos trabajar de esto, pero así no se puede”

El reclamo principal es por un salario digno y condiciones laborales adecuadas. Los trabajadores señalan que esta crisis no solo afecta al personal, sino que compromete la atención y la formación de nuevas generaciones. “El capital humano del sistema de salud se está perdiendo”, advierten. Dos residentes no pudieron contener las lágrimas al compartir su experiencia: “Amo ser médica, amo estar en un parto, recibir vida. Podríamos irnos, pero elegimos esto, aunque hoy cueste tanto”.

Renuncias masivas y falta de personal

Además del deterioro salarial, los trabajadores denuncian una alarmante fuga de profesionales. Aseguran que el Gobierno intenta deslindar su responsabilidad aludiendo a cuestiones presupuestarias internas del hospital. Sin embargo, los residentes remarcan que son empleados del Ministerio de Salud de la Nación, y que sus salarios no dependen del presupuesto operativo del Garrahan. “Evadir responsabilidades con argumentos presupuestarios es incorrecto y peligroso”, sostuvo Carolina.

La ofensiva del Gobierno

En respuesta al conflicto, el Gobierno de Javier Milei dictó la conciliación obligatoria por 15 días e intensificó su ofensiva contra el hospital. El vocero presidencial, Manuel Adorni, negó que el Garrahan esté desfinanciado y aseguró que el problema es una supuesta mala administración interna. “Los recursos están, pero estaban mal utilizados. Hoy se está ordenando el hospital”, afirmó.

Adorni también vinculó la protesta con la implementación de un nuevo sistema biométrico para controlar el ingreso del personal, y denunció una estructura “sobredimensionada” de empleados administrativos. “Hay dos administrativos por cada médico. Eso lo heredamos del kirchnerismo”, sostuvo. “Esta es la trampa que han generado los psicópatas kirchneristas”, disparó, repitiendo el tono confrontativo habitual del oficialismo.

Mientras tanto, en los pasillos del Garrahan se acumulan las urgencias médicas. El personal sigue de paro y muchas familias, con hijos internados en situaciones críticas, expresan su preocupación y angustia ante la falta de profesionales.

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