el gobierno porteño redujo casi a la mitad los corsos de carnaval y sólo 8 serán en la calle

Villa Pueyrredón, Villa Urquiza, Saavedra, Villa Crespo, Boedo, Mataderos. Pompeya y Villa Lugano serán los únicos barrios que tendrán el permiso para realizar en la calle la celebración tradicional del carnaval.

Otros 6 corsos se harán en parques y plazas públicas: la Plaza Unidad Latinoamericana  de Palermo, la Plaza Ricchieri de Devoto, la Plaza Irlanda en Caballito norte, la Plaza Martín Fierro de San Cristóbal, el Anfiteatro de Parque Lezama en San Telmo y la Plaza Unidad Nacional de Villa Lugano.

Se esta manera el carnaval porteño tendrá este año 14 corsos frente a los 22 que se realizaron en 20023. La idea del Jefe de Gobierno Jorge Macri es reducir las complicaciones de tránsito para el transporte público, vehículos particulares y personas que no participan de los festejos.

La celebración del carnaval, sus disfraces, juegos de agua y sus tradicionales murgas habían sido regulados en 1976 por un edicto policial que pretendía describir las “buenas costumbres” y luego eliminada del calendario por la dictadura que volvió ilegal la reunión pública de mas de 3 personas en el criterio que repite sin éxito el protocolo de seguridad del gobierno de Javier Milei y su ministra Patricia Bullrich.

La normalización institucional a fines de 1983 devolvió enseguida la libertad al pueblo de expresar su alegría, reunirse en público masivamente y protestar. Pero recién en 2011 -casi 3 décadas mas tarde- volvió a haber feriados de carnaval. La celebración, de origen pagano, celebra para los católicos -credo oficial de la Argentina- la algarabía antes de ingresar a la cuaresma (40 días de constricción antes de la conmemoración de la crucifixión de Cristo y la pascua de resurrección).

(AM)

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