El Gobierno avanza con una compra de 43 trenes para los ramales diesel del AMBA

El Gobierno nacional anunció una inversión de 300 millones de dólares para renovar parte de la flota ferroviaria del Área Metropolitana de Buenos Aires, mediante la adquisición de 43 trenes nuevos (Unidades Múltiples Diésel, DMU). La medida fue oficializada en el Boletín Oficial a través de una contratación directa por compulsa abreviada, en el marco del DNU 525/24 que declaró la Emergencia Ferroviaria.

El proyecto contempla 150 coches de pasajeros, repuestos para los primeros tres años de operación, insumos y documentación técnica. La incorporación resulta significativa, ya que el AMBA —que moviliza 1,3 millones de usuarios diarios— no suma formaciones nuevas desde 2015. En este caso, las unidades se destinarán a las líneas Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín y Belgrano Sur, donde hoy siguen circulando trenes con más de cinco décadas de antigüedad.

Según el Gobierno, la renovación busca mejorar la seguridad, la confiabilidad y la eficiencia del servicio. Las nuevas unidades permitirían incrementar la velocidad de circulación, reducir tiempos de viaje y reforzar frecuencias, además de sumar accesibilidad y mejores condiciones de confort para los usuarios. Sin embargo, la medida se anuncia en un contexto en el que el propio Ejecutivo impulsa recortes operativos y ajustes presupuestarios en áreas estratégicas, lo que genera dudas entre especialistas sobre la sostenibilidad del sistema si no se acompaña con inversiones en infraestructura.

Las DMU prometen además un ahorro energético relevante: consumen cerca de 50% menos combustible que las locomotoras diésel actuales, con impacto directo en los costos operativos y en la reducción de emisiones. Aun así, el reemplazo de flota sin una planificación integral de vías, señalamiento y mantenimiento podría limitar el verdadero alcance de la mejora.

La compra forma parte de un paquete más amplio que incluye la adquisición de tres locomotoras diésel-eléctricas para la línea San Martín (por 7 millones de dólares, con arribo previsto para enero de 2026) y la asignación de 119 millones de dólares para repuestos esenciales de las líneas Mitre, Sarmiento y Roca. Según el Ejecutivo, el plan también prevé obras de infraestructura, una optimización del gasto operativo, un aumento del 75% en capacitaciones para el personal y la simplificación de normas técnicas.

Queda por ver si estas inversiones —que llegan tras años de falta de renovación profunda— logran revertir el deterioro general del sistema ferroviario metropolitano. En un escenario marcado por ajustes económicos y reducción de servicios, el desafío será que la compra de trenes nuevos no quede aislada, sino acompañada por políticas consistentes que garanticen seguridad, frecuencia y previsibilidad a largo plazo.

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