La Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología convocó para este miércoles a una jornada nacional de protesta contra el recorte presupuestario y la falta de financiamiento del sector. La concentración central será a las 16 en el Obelisco porteño, con réplicas en universidades, institutos, centros de investigación y plazas de todo el país.
La comunidad científica y tecnológica volverá a las calles este miércoles para reclamar contra las políticas de ajuste del Gobierno de Javier Milei. La Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología convocó a una movilización nacional bajo la consigna “Ciencia y Tecnología en Lucha”, con una concentración central a las 16 en el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires.
La protesta también tendrá réplicas en universidades, centros de investigación y plazas de distintas provincias. La convocatoria invita a participar con la camiseta de la Selección Argentina, bajo el lema de “defender a la Argentina”, en un intento por reivindicar el papel estratégico de la ciencia y la tecnología en el desarrollo del país.
La movilización se produce pocos días después de que se confirmara la baja de 374 becas posdoctorales del Conicet. Los contratos vencieron el 31 de julio y no fueron renovados por decisión del Gobierno. Desde ATE Conicet, el delegado Juan Manuel Sueiro calificó la medida como un “cientificidio” y advirtió que el impacto excede la pérdida de puestos de trabajo: también implica la interrupción de investigaciones y el debilitamiento de equipos que llevan años desarrollando líneas de trabajo.
Entre las áreas afectadas se encuentran la nanotecnología, las ciencias biológicas, las ciencias médicas y la ingeniería. Para los trabajadores del sector, la pérdida de investigadores formados representa además un riesgo de largo plazo para la capacidad del Estado de sostener proyectos científicos estratégicos.
Un ajuste que golpea al sistema científico
El reclamo se apoya en un fuerte deterioro del financiamiento público destinado a ciencia y tecnología. Según cálculos de Chequeado, entre 2023 y 2026 el presupuesto correspondiente a la función “Ciencia y Técnica” cayó 50,2% en términos reales. El propio Gobierno, en documentación presentada ante el Congreso, reconoció una reducción de al menos el 40% durante el mismo período.
El ajuste también impactó en los ingresos de los trabajadores. Los salarios de investigadores y personal de apoyo del Conicet acumulan una pérdida del 40,5% desde noviembre de 2023, mientras que los trabajadores científicos comprendidos en el SINEP registran una caída del 32,2%.
A esto se suma el freno a la financiación de nuevos proyectos. La Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, uno de los principales organismos destinados a financiar investigaciones científicas, no abrió nuevas convocatorias desde diciembre de 2023.
El problema tampoco se limita al Conicet. Los gremios y trabajadores del sector denuncian recortes y paralización de proyectos en organismos como la Comisión Nacional de Energía Atómica, el INTA, el INTI y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.
Según advierten investigadores y especialistas, el deterioro de las condiciones laborales y la falta de financiamiento también están provocando la salida de científicos formados hacia otros países de la región, entre ellos Brasil, Chile y Uruguay. El fenómeno vuelve a despertar el fantasma de una nueva fuga de investigadores, con consecuencias difíciles de revertir una vez que los profesionales abandonan el sistema científico argentino.
Una pelea que trasciende al Conicet
La movilización de este miércoles se inscribe en un ciclo de protestas que atraviesa a las universidades y al sistema científico. En mayo se realizó la cuarta Marcha Universitaria Federal, en reclamo por el financiamiento de la educación superior y el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario aprobada en 2025.
Los gremios docentes, investigadores y trabajadores de los organismos científicos reclaman aumentos salariales, recuperación de los presupuestos y la reactivación de los programas de investigación que quedaron paralizados.
El sector sostiene que el problema no es solamente cuánto dinero se destina hoy a ciencia y tecnología, sino qué sistema científico quedará en pie después de varios años de desfinanciamiento. La pérdida de investigadores, becarios y proyectos puede significar mucho más que un recorte presupuestario: puede implicar la pérdida de capacidades estratégicas que llevaron décadas construir.
Por eso, este miércoles la comunidad científica buscará convertir el reclamo presupuestario en una demostración política en las calles, con una consigna que apunta directamente al corazón del conflicto: defender la ciencia y la tecnología como herramientas para el desarrollo del país frente al ajuste del Gobierno de Milei.

