A pocos dias de conmemorarse el aniversario de los 50 años del golpe civico-militar de 1976, el Gobierno de Javier Milei sigue dandole via libre a las fuerzas policiales y militares, que reprimen “preventivamente” con operativos desmedidos, aun cuando quienes se manifiestan lo hacen arriba de la vereda, tal como lo establece el protocolo “anti-piquetes”.
El procedimiento de seguridad desplegado por el Ministerio a cargo de Alejandra Monteoliva dejó como saldo adultos mayores lesionados y al menos una persona trasladada al Hospital Ramos Mejía. También hubo dos manifestantes retenidos que recuperaron la libertad horas después.
Jubilados y jubiladas volvieron a concentrarse este miércoles en las inmediaciones del Congreso de la Nación Argentina, en el marco de la protesta semanal que realizan para reclamar mejoras en sus haberes. La movilización se desarrolló en un clima de fuerte tensión y terminó con incidentes tras la intervención de fuerzas de seguridad bajo la órbita del gobierno de Javier Milei.
De acuerdo con lo relatado por los propios manifestantes, el grupo realizaba el tradicional recorrido alrededor del edificio legislativo cuando efectivos de la Policía Federal avanzaron sobre la columna, lo que derivó en empujones, golpes y momentos de desorden.
Entre los afectados se encuentran Carlos Alberto “Chaca” Dawlowski y Delia Luján Montiel, quienes sufrieron lesiones en sus brazos y fueron retenidos junto a otro manifestante, Federico Burgos. Todos ellos recuperaron la libertad poco después.

En medio de la situación, otro de los participantes, identificado como Ricardo, debió ser asistido y posteriormente trasladado al Hospital Ramos Mejía a raíz de una descompensación provocada por el estrés del operativo.
Tras ser liberado, Dawlowski, de 76 años, expresó su rechazo a lo ocurrido y cuestionó las condiciones en las que se desarrollan actualmente las protestas: “Ya no podemos ni marchar por la vereda (…). Pero no importa, nosotros no vamos a bajar los brazos”.
En la misma línea, reafirmó su postura frente al reclamo: “Hasta la última gota de mi sangre se la voy a dar a los jubilados, pero no voy a aflojar”, sostuvo, mientras exhibía las lesiones sufridas durante el operativo.

