El debate sobre la soberanía nacional terminó envuelto en gritos, insultos y forcejeos en la Cámara de Diputados. El episodio se produjo durante un plenario de comisiones que analizaba un proyecto vinculado con la defensa de los recursos argentinos en las Islas Malvinas y tuvo como protagonistas al diputado Juan Grabois y a legisladores de La Libertad Avanza.
La tensión escaló mientras la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman exponía sus cuestionamientos a la iniciativa oficialista. En medio de su intervención, el legislador libertario Jairo Guzmán la interrumpió y protagonizó un intercambio verbal que llevó a Grabois a levantarse de su banca para reclamar que la dejaran hablar.
La discusión pasó rápidamente de las recriminaciones a los forcejeos. Grabois se acercó a Guzmán y ambos protagonizaron un enfrentamiento físico que obligó a otros diputados a intervenir. Poco después, el conflicto sumó al tucumano Gerardo Huesen, también integrante de La Libertad Avanza, con quien el dirigente de Unión por la Patria volvió a quedar cara a cara.
Otros legisladores, entre ellos Agustín Rossi y Eduardo Valdés, intentaron separar a los involucrados y evitar que la situación escalara todavía más. El presidente de la comisión, Carlos Zapata, también reclamó que se restableciera el orden y advirtió sobre la posibilidad de levantar la reunión.
Malvinas y la disputa por la soberanía
El enfrentamiento se produjo en una jornada atravesada por fuertes diferencias políticas sobre la defensa de los recursos argentinos y la soberanía nacional. El proyecto debatido busca ampliar las sanciones vinculadas con la explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas.
La discusión también estuvo relacionada con el reciente fallo de la Corte Suprema que restableció la vigencia de una disposición del DNU 70/2023 que elimina restricciones a la adquisición de tierras por parte de extranjeros. La cuestión volvió a poner en el centro del debate el alcance de las políticas de protección de los recursos estratégicos y el control nacional del territorio.
En ese contexto, Grabois lanzó duras acusaciones contra los legisladores oficialistas, a quienes calificó de «vendepatrias», y cuestionó su posición en materia de soberanía. También acusó a la Corte Suprema de actuar en favor de determinados intereses, una afirmación que constituye un señalamiento político del diputado y no un hecho judicialmente acreditado por el episodio.
El conflicto llegó a las redes sociales
Tras el enfrentamiento, el presidente Javier Milei compartió imágenes del incidente y cuestionó a quienes criticaban las formas de los legisladores oficialistas. Grabois respondió con nuevas acusaciones contra el mandatario y el Gobierno nacional, profundizando el enfrentamiento político más allá del recinto.
El episodio dejó expuesta la tensión que atraviesa el Congreso en una discusión que excede los cruces personales: la defensa de la soberanía argentina, el destino de los recursos naturales y las políticas del Gobierno sobre la propiedad de la tierra.
Mientras las imágenes de los forcejeos se difundían en las redes sociales, el debate parlamentario quedó relegado por el escándalo. La discusión de fondo, sin embargo, sigue siendo qué medidas debe adoptar el Estado para defender los intereses nacionales en un territorio cuya soberanía continúa siendo una cuestión central para la Argentina.

