Las organizaciones de jubilados y de personas con discapacidad volvieron a movilizarse este miércoles en las inmediaciones del Congreso de la Nación para visibilizar sus reclamos, en una jornada marcada por un fuerte despliegue policial, represión y varias detenciones.
En el operativo fue detenido el sacerdote católico Francisco “Paco” Olveira, quien fue trasladado en un móvil policial y posteriormente liberado tras la intervención de legisladores nacionales del peronismo.
Aunque la movilización se desarrolló sobre las veredas y respetando los protocolos de seguridad establecidos por el Gobierno del presidente Javier Milei, la presencia policial resultó ampliamente superior a la cantidad de manifestantes. Según denunciaron los organizadores, los efectivos iniciaron provocaciones con empujones, golpes y el uso de gases lacrimógenos, lo que derivó en múltiples detenciones. Entre ellas, la de un hombre con discapacidad llamado Fernando, a quien le falta una pierna y que sufrió un ataque de epilepsia durante el operativo.
Alrededor de las 13.30, en la intersección de la avenida Rivadavia y Riobamba, Olveira fue gaseado y detenido de manera violenta por varios efectivos que lo introdujeron en un móvil policial. Legisladores como Paula Penacca, Jorge Taiana, Lorena Pokoik y Eduardo Valdés permanecieron junto a él durante el procedimiento.
Junto a compañeros del bloque de @Diputados_UxP reclamamos la liberación del Padre Paco, detenido por la Policía Federal mientras se manifestaba pacíficamente con los jubilados en la Plaza del Congreso.
Tras dos horas retenido en un patrullero, se ordenó su liberación. El… pic.twitter.com/Jdy5kAf4pn
— Jorge Taiana (@JorgeTaiana) February 4, 2026
El sacerdote relató que fue detenido, liberado y nuevamente arrestado, y que fue trasladado a la Superintendencia de Drogas de la Policía Federal sin que se le explicaran los motivos. Legisladores del bloque de Unión por la Patria reclamaron su liberación y denunciaron que se trató de un intento de disciplinamiento y desmovilización de la protesta social.
Tras aproximadamente dos horas retenido en un patrullero, se ordenó su liberación luego de que registros audiovisuales aportados por legisladores y periodistas demostraran que no había agredido a ningún agente policial. La fiscalía interviniente dispuso su excarcelación y el sacerdote regresó a la movilización.
Desde la marcha, jubilados denunciaron la violencia del operativo y señalaron que la protesta fue pacífica. También advirtieron que el clima represivo recuerda a etapas oscuras de la historia argentina y criticaron el uso de decretos y protocolos de seguridad para limitar el derecho a la protesta.

