Represión en la marcha de jubilados: detenidos, gases y provocaciónes de las Fuerzas de Seguridad

Las organizaciones de jubilados y de personas con discapacidad volvieron a movilizarse este miércoles en las inmediaciones del Congreso de la Nación para visibilizar sus reclamos, en una jornada marcada por un fuerte despliegue policial, represión y varias detenciones.

En el operativo fue detenido el sacerdote católico Francisco “Paco” Olveira, quien fue trasladado en un móvil policial y posteriormente liberado tras la intervención de legisladores nacionales del peronismo.

Aunque la movilización se desarrolló sobre las veredas y respetando los protocolos de seguridad establecidos por el Gobierno del presidente Javier Milei, la presencia policial resultó ampliamente superior a la cantidad de manifestantes. Según denunciaron los organizadores, los efectivos iniciaron provocaciones con empujones, golpes y el uso de gases lacrimógenos, lo que derivó en múltiples detenciones. Entre ellas, la de un hombre con discapacidad llamado Fernando, a quien le falta una pierna y que sufrió un ataque de epilepsia durante el operativo.

Alrededor de las 13.30, en la intersección de la avenida Rivadavia y Riobamba, Olveira fue gaseado y detenido de manera violenta por varios efectivos que lo introdujeron en un móvil policial. Legisladores como Paula Penacca, Jorge Taiana, Lorena Pokoik y Eduardo Valdés permanecieron junto a él durante el procedimiento.

El sacerdote relató que fue detenido, liberado y nuevamente arrestado, y que fue trasladado a la Superintendencia de Drogas de la Policía Federal sin que se le explicaran los motivos. Legisladores del bloque de Unión por la Patria reclamaron su liberación y denunciaron que se trató de un intento de disciplinamiento y desmovilización de la protesta social.

Tras aproximadamente dos horas retenido en un patrullero, se ordenó su liberación luego de que registros audiovisuales aportados por legisladores y periodistas demostraran que no había agredido a ningún agente policial. La fiscalía interviniente dispuso su excarcelación y el sacerdote regresó a la movilización.

Desde la marcha, jubilados denunciaron la violencia del operativo y señalaron que la protesta fue pacífica. También advirtieron que el clima represivo recuerda a etapas oscuras de la historia argentina y criticaron el uso de decretos y protocolos de seguridad para limitar el derecho a la protesta.

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