El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha oficializado el uso del “Sistema Electrónico de Emisión de Boleta Única” para las próximas elecciones locales. La medida fue publicada en el Boletín Oficial y confirma la decisión de implementar nuevamente este mecanismo de votación, que ya se habia utilizado en 2015 y en 2023.
La resolución establece que este sistema será utilizado tanto para la emisión de boletas como para el escrutinio de mesa y la transmisión de resultados provisorios. Su uso no es nuevo en la Ciudad: en 2015 fue empleado por primera vez y en 2023 se retomó con el objetivo de agilizar el proceso electoral. Sin embargo, el antecedente más reciente dejó varias dificultades en evidencia, lo que obligó a modificar el esquema de votación en medio del proceso electoral.
En las elecciones PASO de agosto de 2023, la boleta electrónica generó numerosos inconvenientes. Uno de los principales problemas estuvo vinculado a la carga de datos en las máquinas de votación, ya que algunos dispositivos contenían información incorrecta sobre los candidatos de cada comuna. Según la Justicia Electoral, esto se debió a un error en la programación de los DVDs utilizados para configurar el sistema, lo que derivó en que a algunos votantes se les asignaran opciones equivocadas según su distrito.
Estos fallos provocaron retrasos significativos en los comicios, con largas filas y quejas de los electores. Frente a este escenario, el entonces jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, tomó la decisión de suspender el uso de la boleta electrónica en la votación de octubre y optó por volver a la boleta de papel para los cargos locales. Esta determinación buscó evitar nuevos inconvenientes y garantizar el normal desarrollo del proceso electoral.
La nueva implementación del sistema electrónico genera diversas opiniones dentro del ámbito político y entre los votantes. Mientras algunos destacan sus ventajas en términos de velocidad y modernización, otros advierten sobre la posibilidad de errores y la necesidad de mayores controles para garantizar la transparencia de la elección. Ante esta situación, se espera que las autoridades adopten medidas adicionales para evitar que se repitan las fallas del pasado y asegurar el correcto funcionamiento del sistema en los próximos comicios.

