El Senado debate este miércoles la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, mientras sindicatos, trabajadores y organizaciones sociales se movilizan frente al Congreso para rechazar lo que consideran un proyecto de precarización laboral.
Desde la Casa Rosada aseguran contar con los votos necesarios para lograr la media sanción del paquete, tras negociaciones con gobernadores y sectores de la oposición. En paralelo, el Gobierno desplegó un amplio operativo de seguridad ante la magnitud prevista de la protesta.
La movilización reunió a gremios, trabajadores de la salud, docentes universitarios y referentes del ámbito cultural, en una jornada que diversos sectores calificaron como “histórica” por el alcance de los cambios que se discuten en el Parlamento y sus posibles consecuencias sobre los derechos laborales y las políticas públicas.
Norma Lezana, nutricionista y secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT), vinculó la protesta con la situación del hospital pediátrico y con el debate más amplio sobre el derecho a la organización sindical. Señaló que la movilización no solo apunta contra la reforma laboral, sino también contra las sanciones a trabajadores del hospital, advirtiendo que su aplicación marcaría un precedente contra la protesta y la organización gremial.
Lezana sostuvo que el conflicto en el Garrahan se inscribe en un contexto más amplio de tensión entre el Gobierno nacional y los trabajadores del sector público, en medio de ajustes presupuestarios y reformas estructurales.
Por su parte, la secretaria general de CONADU Histórica, Clara Chevalier, confirmó el paro docente universitario y cuestionó el contenido del proyecto, al considerar que busca reducir derechos laborales tanto en el empleo formal como en el informal. También remarcó el deterioro salarial del sector universitario y el incumplimiento de una ley que reconoce un atraso salarial cercano al 50%.
Desde el ámbito cultural, la actriz Cristina Banegas afirmó que la reforma impacta directamente en el sistema de financiamiento de la cultura y convocó a la participación de diversos sectores sociales en la movilización. Cuestionó artículos del proyecto que afectan a organismos como el INCAA, el Instituto Nacional del Teatro y el Instituto Nacional de la Música, y sostuvo que el ataque a estas instituciones forma parte de una política más amplia de desmantelamiento del sistema cultural.
La jornada de protesta se desarrolla en un clima de fuerte tensión política, con un gobierno decidido a avanzar con su programa de reformas estructurales y un amplio abanico de sectores sociales que denuncian una ofensiva contra derechos laborales, educativos y culturales.

