Macri volvió a marcar distancia de Milei, cuestionó su liderazgo y no descartó competir en 2027

El expresidente Mauricio Macri endureció sus críticas hacia el gobierno de Javier Milei y profundizó la tensión política entre el PRO y La Libertad Avanza. Durante una exposición en la Universidad Austral, Macri cuestionó el estilo de conducción del mandatario, afirmó que “se ve como un profeta” y advirtió sobre los riesgos de los liderazgos excesivamente personalistas.

Las declaraciones llegaron en medio de una creciente interna entre ambos espacios y también funcionaron como respuesta a recientes dichos del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien había relativizado el peso político del PRO dentro del esquema oficialista.

Macri participó del panel “Liderazgos disruptivos: impacto, límites y legado”, junto al expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti y al exjefe de Gobierno español Felipe González. Allí analizó el avance de figuras de perfil fuerte en la política global y vinculó ese fenómeno con el clima de incertidumbre que se profundizó tras la pandemia.

En ese contexto, trazó paralelos entre Milei y el expresidente estadounidense Donald Trump, y sostuvo que los liderazgos de ese tipo necesitan rodearse de dirigentes capaces de marcar límites y señalar errores.

“El Presidente ejerce un liderazgo muy emocional”, planteó Macri, quien además cuestionó la falta de “entusiasmo por la implementación” concreta de políticas públicas y advirtió que el poder puede terminar aislando a quienes gobiernan.

Sus palabras aparecieron pocas horas después de que el PRO difundiera un comunicado crítico hacia el oficialismo, donde remarcó que “acompañar el cambio no significa aplaudir todo”, en una señal del creciente malestar interno frente al rumbo político de la administración libertaria.

La respuesta hacia Martín Menem también dejó expuesta la disputa por el liderazgo dentro del espacio no peronista. El titular de Diputados había dejado trascender que La Libertad Avanza buscará consolidar su estructura política sin depender de alianzas permanentes con el PRO. Frente a eso, Macri defendió la experiencia de gestión de su partido y sostuvo que el Gobierno necesita incorporar “más capacidad técnica y política”.

En paralelo, el exmandatario evitó descartar una eventual candidatura presidencial para 2027. Ante una consulta periodística respondió con una frase que rápidamente generó repercusiones dentro del escenario político: “Nunca hay que decir nunca”.

Aunque no confirmó ninguna decisión electoral, en el entorno de Macri reconocen que busca preservar influencia dentro de la oposición y mantener capacidad de negociación frente al avance libertario.

Las diferencias entre ambos espacios se hicieron cada vez más visibles en las últimas semanas. Si bien el fundador del PRO continúa respaldando el rumbo económico del Gobierno y coincide con Milei en materia de ajuste fiscal y reformas estructurales, comenzaron a profundizarse los cuestionamientos por el estilo de conducción política, el armado electoral y el vínculo del oficialismo con sus aliados.

En ese escenario, la discusión sobre el liderazgo opositor de cara a 2027 ya empezó a asomar dentro de un espacio que hasta hace poco mostraba señales de convivencia mucho más cercanas entre el macrismo y el oficialismo libertario.

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