El ex presidente Mauricio Macri reunió a más de 650 dirigentes en Parque Norte con el objetivo de rearmar el PRO, recuperar identidad propia y comenzar a marcar diferencias con el gobierno de Javier Milei, tras más de dos años de respaldo político y legislativo.
El plenario contó con la participación de referentes de todo el país, especialmente de la provincia de Buenos Aires, y se dio en un contexto en el que el PRO fue un sostén clave para la gestión libertaria, aportando estructura territorial y votos en el Congreso. Sin embargo, el deterioro económico y los recientes escándalos que rodean al oficialismo comenzaron a tensar el vínculo entre ambos espacios.
Entre las figuras más destacadas estuvieron los gobernadores Rogelio Frigerio y Ignacio Torres, junto al jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, quien ofició como anfitrión. También participaron dirigentes bonaerenses como Cristian Ritondo, Soledad Martínez y Martín Yeza.
En su discurso de cierre, Macri evitó definiciones electorales concretas, pero buscó proyectar al PRO como una fuerza con vocación de poder hacia 2027. Planteó la necesidad de consolidar un modelo basado en instituciones sólidas, con un Estado más eficiente y orientado a generar mejoras concretas en la vida cotidiana.
“El PRO no viene a cuestionar el rumbo, viene a completarlo”, afirmó, al tiempo que garantizó que el espacio no será un obstáculo para las reformas del oficialismo ni contribuirá a bloquear iniciativas que considere positivas. “No vamos a darle ninguna excusa al populismo para volver”, remarcó.
Sin embargo, también marcó un punto de quiebre al señalar una de las principales debilidades de la gestión actual: “Hay una distancia grande entre los indicadores macroeconómicos y lo que llega a la mesa de los argentinos”. En ese sentido, sostuvo que el desafío es pasar del equilibrio fiscal a un proceso de inversión que genere empleo y crecimiento real.
Así empezó el evento del PRO. pic.twitter.com/OVVD9d4QrN
— PRO (@proargentina) March 19, 2026
Sobre la relación con el Gobierno, insistió en una posición intermedia: acompañamiento en lo estructural, pero con matices en la ejecución. “No coincidimos en todo con el gobierno del presidente Javier Milei, pero tampoco vamos a facilitar el regreso del populismo”, sostuvo.
Durante la jornada también tomó la palabra Ritondo, quien buscó despejar dudas internas tras versiones de acercamiento a La Libertad Avanza. “Nuestro líder y jefe político es Mauricio Macri”, afirmó, reforzando el alineamiento dentro del partido.
En paralelo, el PRO avanzó en su reorganización interna. Se oficializó la designación de Fernando de Andreis como secretario general del partido, mientras que Ezequiel Sabor fue definido como armador nacional de cara a 2027. A su vez, la Fundación Pensar, encabezada por María Eugenia Vidal, presentó un programa de formación para jóvenes líderes sub 40, orientado a fortalecer equipos técnicos.
El encuentro también dejó planteos para ampliar la base política del PRO, críticas a dirigentes que se alejaron del espacio y señales claras de diferenciación respecto de La Libertad Avanza. En un escenario político en reconfiguración, el macrismo intenta recuperar protagonismo sin romper del todo con un oficialismo que atraviesa su momento más delicado.

