Los estudiantes porteños mejoraron su desempeño en lengua y matemática

Más de 71 mil alumnos fueron evaluados en ambas áreas y los resultados muestran avances significativos respecto de 2023. El promedio general de la Ciudad creció 1,2 puntos y, según Jorge Macri, se trata de un “avance histórico”.

El Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires dio a conocer los resultados de las evaluaciones de Finalización de Estudios Primarios (FEPBA) y de Tercer Año de Estudios Secundarios (TESBA) 2025, que reflejan mejoras en los aprendizajes de lengua y matemática tanto en escuelas de gestión estatal como privada. En algunos indicadores, los incrementos alcanzan hasta 17 puntos en comparación con la medición de 2023.

Los avances se inscriben en el marco del plan estratégico Buenos Aires Aprende, lanzado el año pasado, que apunta a fortalecer los aprendizajes fundamentales, promover la innovación pedagógica y profundizar la transformación digital del sistema educativo. A estas medidas se suman reformas curriculares en los niveles inicial y primario, nuevas regulaciones sobre el uso del celular en el aula, mejoras en infraestructura escolar y la implementación del programa Secundaria Aprende.

“Tenemos que cambiar lo que pasa dentro del aula, y los resultados de las pruebas nos muestran que vamos por el buen camino”, sostuvo el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, al destacar la necesidad de adaptar la experiencia escolar a las demandas actuales. “Esta gestión enfrenta los problemas y trabaja para que los chicos sientan que en la escuela están recibiendo las herramientas que necesitan”, agregó.

En el nivel primario, la evaluación FEPBA —que abarca a estudiantes de séptimo grado— mostró avances en ambos tipos de gestión. En matemática, las escuelas estatales registraron una suba de 17,2 puntos y las privadas de 15,2 puntos respecto de 2023. En lengua, los establecimientos estatales crecieron 10 puntos y los privados 9,1.

Los puntajes obtenidos representan el mejor resultado histórico en lengua y el segundo más alto en matemática desde 2013. Además, aumentó la proporción de estudiantes capaces de resolver tareas de mediana y alta complejidad, mientras que disminuyó el porcentaje de quienes solo pueden responder consignas sencillas. En paralelo, se redujo la brecha entre escuelas públicas y privadas: a 2 puntos en matemática y 0,9 en lengua.

La ministra de Educación, Mercedes Miguel, atribuyó los avances a políticas sostenidas en el tiempo. “En la Ciudad, el aprendizaje es una prioridad. No lo decimos solo con palabras: lo respaldamos con presupuesto, planificación y hechos concretos que se traducen en resultados reales”, afirmó.

En el nivel secundario, también se registraron mejoras. En la evaluación realizada en tercer año, el sector estatal mostró una suba de 14,2 puntos en matemática, mientras que el privado creció 9,9. En lengua, las escuelas públicas mejoraron 2,9 puntos, aunque las privadas evidenciaron una baja de 2,8 puntos en los últimos dos años.

A pesar de esta caída en el sector privado, el crecimiento en las escuelas estatales permitió que el promedio general de la Ciudad aumentara 1,2 puntos respecto de 2023. Asimismo, la brecha entre ambos sectores se redujo de manera significativa: 5,7 puntos en lengua y literatura y 4,3 puntos en matemática.

Si bien se incrementó el porcentaje de estudiantes capaces de resolver tareas de dificultad media y alta —del 38,4% al 42,9%—, se observó una disminución en aquellos que lograron resolver las consignas más complejas en lengua y literatura, que pasaron del 58,7% en 2023 al 55,4% en 2025.

Las evaluaciones se enfocan en contenidos centrales. En lengua, se miden la interpretación, la obtención de información y la reflexión sobre textos literarios y no literarios. En matemática, se analizan las estrategias de resolución de problemas y los conocimientos vinculados a números, álgebra, funciones, geometría, medida, probabilidad y estadística.

A través de sus redes sociales, Jorge Macri calificó los resultados como un “avance histórico” y advirtió que aún quedan desafíos pendientes. “Todavía falta, porque nuestros estudiantes se merecen más. Pero estos datos confirman que este es el camino: reconocer que veníamos por un rumbo equivocado, tomar decisiones difíciles, trabajar junto a los docentes y las familias, y sostener cada cambio con convicción”, concluyó.

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