El Presidente confirmó que aceptó la renuncia “indeclinable” de quien encabezaba la lista de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. El gesto intenta poner fin a una crisis política que el propio oficialismo no logró contener a tiempo.
Tras varios días de tensión interna, rumores cruzados y versiones contradictorias, el presidente Javier Milei anunció este domingo por la noche que aceptó la renuncia a su candidatura de José Luis Espert. El diputado, a través de las redes, agradeció el apoyo del mandatario e instó a los dirigentes libertarios a “no dejarse psicopatear”, en un mensaje que dejó entrever malestar dentro del espacio oficialista.
“El proceso de cambio profundo que estamos llevando adelante es lo único que importa. No vamos a permitir que una operación maliciosa lo ponga en riesgo”, escribió Milei en su cuenta de X, intentando cerrar la controversia.
En el mismo mensaje, el jefe de Estado afirmó que “esta es una causa al servicio de cambiar el país” y que “la Argentina siempre está por encima de las personas”, una frase que buscó mostrar autoridad pero que, en la práctica, evidencia el desgaste político que atraviesa su entorno más cercano.
Bajo el título “Por la Argentina, doy un paso al costado”, Espert confirmó que el Presidente aceptó su renuncia “indeclinable” a la candidatura por la provincia de Buenos Aires.
El economista había quedado envuelto en una polémica por sus antiguos vínculos con Fred Machado, empresario señalado por la Justicia en una causa por narcotráfico. Si bien desde la Casa Rosada inicialmente lo defendieron y aseguraron que “no había preocupación por las acusaciones”, con el correr de los días el tema se volvió insostenible dentro del oficialismo.
El jueves por la noche, Espert intentó explicar la situación en un video difundido en redes, donde admitió que Machado “fue uno de los tantos que colaboraron en la campaña de 2019” y que los 200 mil dólares que recibió correspondían a un “anticipo por asesoramiento” para proyectos mineros. La aclaración no logró disipar las dudas ni detener el daño político.
Antes de su renuncia, Espert había visitado la Casa Rosada para reunirse con el asesor presidencial Santiago Caputo, responsable de la comunicación del gobierno, y posteriormente mantuvo encuentros con su equipo de campaña. Sin embargo, el intento por contener el escándalo fracasó, y la salida del diputado dejó en evidencia las dificultades del oficialismo para administrar las crisis que surgen dentro de su propio espacio.

