Las llamas se desataron este viernes en un predio ubicado detrás de una comisaría y a pocos metros del estadio de Ferro. Bomberos trabajaron intensamente para evitar que el fuego se propagara a construcciones linderas.
Un feroz incendio se registró este viernes en un galpón abandonado del barrio porteño de Caballito, situado sobre la calle Olegario V. Andrade, entre Bogotá y Avellaneda, detrás de una comisaría y en cercanías al estadio de Ferro. La densa columna de humo negro alarmó a los vecinos y pudo divisarse desde distintos puntos de la Ciudad.
El fuego comenzó poco después de las 13 dentro de la construcción, donde solían alojarse personas en situación de calle, y obligó a un rápido despliegue de dotaciones de Bomberos de la Ciudad de la Estación 7° de Flores.
“Al llegar nos encontramos con un incendio generalizado en un galpón que ardía por completo”, explicó el subcomandante Maximiliano Fazio, jefe de guardia de Bomberos, quien confirmó que la rápida intervención permitió contener la propagación y proteger las casas y depósitos cercanos.
Vecinos describieron el escenario como extremadamente riesgoso, debido a la precariedad del lugar y la presencia de materiales altamente inflamables. “Intentamos apagar las llamas al principio, pero era imposible”, contó Estela, una vecina que vive dentro del predio y que tuvo que abandonar su casa con lo puesto junto a su hija y su gato. “Está todo tomado por el abandono, mucho pasto seco, maderas y cosas de carpintería. De un pequeño fuego se prende todo”, relató a minutouno.com.
El incendio parecía estar bajo control, pero se reavivó por los pastizales del terreno, trepando por un paredón hasta llegar a la vía pública y amenazando con alcanzar un tacho de basura y una camioneta estacionada.
Otro vecino, Raúl, señaló que en el predio suele refugiarse un hombre mayor en situación de calle que prende fuego diariamente para calentarse: “Mete palets de madera, colchones y todo lo que encuentra. Parece que hoy se le fue de las manos”.
El lugar funcionó años atrás como taller de estructuras navideñas para shoppings, por lo que todavía se almacenan materiales y restos de carpintería, lo que potenció la peligrosidad del humo y las llamas.
Por fortuna, las primeras pericias confirmaron que no había víctimas dentro del galpón. Pasadas las 15, los bomberos continuaban con tareas de remoción y enfriamiento, aunque el foco ya estaba controlado. “El fuego se dominó rápidamente y no hay riesgo de propagación ni derrumbe”, precisó Fazio.

