Las denuncias por actos antisemitas aumentaron en 2024 y, junto a narrativas conspirativas que circulan por redes, alimentan un clima de hostilidad hacia la comunidad judía. Expertos y organizaciones señalan que la polarización política —y ciertas gestualidades públicas— ayudan a intensificar esos discursos, aunque no hay datos que prueben una relación de causalidad directa.
El Informe Anual sobre Antisemitismo en la Argentina (presentado por la DAIA en junio de 2025, con datos del año 2024) registra 687 denuncias, un incremento del 15% respecto a 2023 y un aumento en las agresiones físicas en la vía pública.
Además, en diversos contextos de protesta en Buenos Aires a lo largo de 2024 y 2025, grupos que se manifestaron en solidaridad con Palestina han marchado con banderas palestinas en las calles y en puntos céntricos como Callao, Corrientes y Plaza de Mayo, denunciando lo que sus organizadores describen como “genocidio” o “agresión” de Israel. Y en algunas ocasiones, pancartas con inscripciones contra el pueblo judío.
En las últimas semanas han circulado en redes sociales afirmaciones conspirativas que atribuyen los incendios en la Patagonia a planes israelíes o a vínculos con el gobierno, narrativas que medios de verificación han desmentido y documentado como engañosas.
Organizaciones internacionales que monitorean el odio advierten sobre la proliferación de discursos antisemitas en plataformas como Telegram y TikTok, donde las narrativas de odio se amplifican con facilidad. Al mismo tiempo, el presidente Javier Milei ha tomado posiciones claras de apoyo a Israel (reconocimientos, premios y gestos diplomáticos), lo que instala el debate sobre cómo ciertos posicionamientos estatales y mediáticos pueden alterar dinámicas de identificación y rechazo en la opinión pública.
Las redes sociales funcionan como amplificadoras: los contenidos conspirativos y falsos se viralizan con rapidez y pueden transformar hechos (por ejemplo, incendios forestales) en chivos expiatorios sobre los que se proyecta odio histórico. Los chequeos y coberturas recientes muestran esa mecánica en acción respecto a los incendios en la Patagonia.

