El hallazgo se produjo tras el robo de un teléfono en la estación Plaza Miserere: la Policía de la Ciudad allanó la galería “La Juanita”, en avenida Pueyrredón y Rivadavia, y encontró 137 celulares ocultos en pavas eléctricas, dispensers de agua, mochilas de inodoro y detrás de heladeras. Además, incautó seis tablets, dos notebooks, tres posnet y 600 chips de distintas operadoras.
Desde hace varios meses, el portal de FM Trance 103.3 viene advirtiendo sobre la vinculación entre las galerías del barrio de Once y el circuito de comercio ilegal de teléfonos robados. Fue en 2024, cuando desde este medio estuvimos presentes en una de las tantas galerías del Once, donde una numerosa cantidad de locales, cuyos propietarios en su gran mayoria pertenecen a la colectividad peruana, se dedican a la compra, venta, activación, y desbloqueo de telefonos celulares robados. En esa ocasión, tuvimos que frenar nuestra tarea y dejar de tomar imagenes ya que uno de los que oficiaba de “campana” en el lugar, dio aviso de nuestra presencia alli.
El operativo arrancó cuando la División Investigaciones Comunales 3 (DIC3) siguió la señal de geolocalización de un iPhone sustraído en un acceso al subte. Según fuentes policiales, en la puerta de “La Juanita” varios individuos se hacían pasar por técnicos —“reparan” tu equipo y, en realidad, te venden uno robado—, pactando la entrega según modelo y número de serie.
Con esa pista, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 41 ordenó el allanamiento. Durante la requisa, los agentes no solo hallaron el teléfono original de la denuncia, sino un “bunker” de 137 dispositivos: 53 iPhone, 45 Samsung, 28 Motorola y otras marcas; además de material informático utilizado para clonar y desbloquear equipos.
Una de las víctimas llegó al lugar al reconocer el IMEI de su iPhone 15, y otra se comunicó tras ver la etiqueta “Robado + Nº de teléfono” adherida a uno de los celulares. Asimismo, los policías identificaron a 17 personas vinculadas al local, entre ellas el encargado de la galería, relacionado con otras causas por venta de aparatos sustraídos.
De acuerdo a FM Trance, este caso confirma la hipótesis que el portal viene publicando desde principios de año: los pasillos del Once se convirtieron en un mercado paralelo donde funcionan talleres de “reacondicionamiento” (hacker tools incluidas) y venta directa de teléfonos de dudosa procedencia.
La Justicia determinó clausurar los ocho locales de telefonía y reparación dentro de “La Juanita”, colocó fajas de seguridad en los mostradores y remitió todos los equipos a la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad Intelectual y el Orden Económico. Por el momento, solo se notificó a uno de los sospechosos, un ciudadano peruano con pedido de paradero por otra causa federal.

