Ezequiel Deró, el pionero que llevó la electrónica argentina a la radio, la TV y las pistas del mundo

Ezequiel Darío Szmuszkowiez, conocido artísticamente como DJ Dero, nació en Buenos Aires el 10 de julio de 1968 y se convirtió en uno de los nombres fundacionales de la música electrónica en Argentina. Su trabajo como DJ, productor y remixer lo ubicó dentro de los primeros grandes referentes locales del house, techno, electro house y eurodance, en una época en la que esos sonidos todavía estaban empezando a instalarse en el país.

Su historia con la música empezó muy temprano: apenas con 13 años, comenzó a tocar en fiestas privadas, y luego pasó a ser DJ de la discoteca Airport de Buenos Aires. Más tarde, fue contratado por New York City, otro de los espacios emblemáticos de la noche porteña, donde consolidó su nombre y comenzó a ganar peso dentro del circuito dance argentino. Esa primera etapa marcó el tono de toda su carrera: pista, radio, cultura club y una lectura muy temprana de lo que después sería la electrónica masiva.

En paralelo, Deró también empezó a construir su presencia en la radio. Su recorrido se remonta a fines de los 80 en Z95, en la FM 95.1 de Buenos Aires, en un momento en que empezaban a sonar con más fuerza estilos como el house, el new beat, el tecnopop y el acid. Más adelante llegó a Energy 101.1, luego convertida en NRG, donde condujo “Dj Dero In the Mix” durante los años 90. Ahí su figura quedó asociada para siempre a una etapa clave de la radio dance argentina, cuando Energy también funcionaba como usina de raves y cultura electrónica.

Su salto como productor llegó en 1992 con “Dj Dero Volumen 1”, un disco que obtuvo certificaciones de platino en Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile. Ese mismo año fundó, junto con Nicolás Guerrieri, Oid Mortales Records, sello orientado al segmento dance y pensado para difundir cultura electrónica desde la Argentina hacia la región. A partir de ahí comenzó a editar una serie de trabajos que marcaron época y lo ayudaron a proyectarse fuera del mercado local.

Uno de sus primeros grandes himnos fue “Batucada”, tema que lo llevó a posicionarse en rankings de varios países y a vender, según las fuentes consultadas, alrededor de 1,5 millones de copias en el mundo. En los años siguientes publicó y popularizó títulos que hoy forman parte de la memoria dance de los 90 y los 2000, como “La Campana”, “The Horn (El Tren)”, “Millenium”, “Euforia”, “Tuk-tak”, “Revolution” y varias versiones, remixes y ediciones especiales que circularon por distintos mercados internacionales. Entre los álbumes más citados aparecen DJ Dero Volumen 1, 2, 3, 4: World Tour 1999, 5: Millenium, 6: Euforia y Electrosamba.

Su carrera también creció gracias a colaboraciones y cruces con otros artistas. Las fuentes lo vinculan con nombres como Soda Stereo, Los Fabulosos Cadillacs, Donna Summer, King África, Björk y David Byrne, además de remixes para distintos proyectos internacionales. Esa capacidad de moverse entre lo popular y lo club lo volvió un artista difícil de encasillar: era DJ de pista, productor de estudio y al mismo tiempo un nombre con llegada masiva.

Otro de los grandes hitos de su trayectoria llegó en 1998, cuando fue convocado para tocar en el legendario Love Parade de Berlín, considerado uno de los festivales más importantes de música electrónica del mundo. La participación de Deró no fue aislada: volvió en varias oportunidades y terminó siendo un referente latinoamericano dentro del evento. Además, fue elegido para realizar remixes del tema oficial del festival en distintos años, y su presencia en ese circuito consolidó su perfil internacional.

Esa expansión se reflejó también en sus giras y presentaciones. La información disponible lo ubica tocando en espacios muy reconocidos de la escena global, como Ministry of Sound, Tresor, Pacha, Amnesia, Tunnel, Eden, Nikki Beach, Space, Womb y Welfarre, entre otros. En 1999, además, presentó “DJ Dero Volumen 4: World Tour 1999” en Tokio, convirtiéndose en uno de los primeros latinoamericanos en llevar su propuesta a Asia, antes de continuar su recorrido por Sudamérica, Estados Unidos y Europa.

En la Argentina también tuvo momentos muy recordados. En septiembre de 2000 cerró la Buenos Aires Energy Parade en los bosques de Palermo ante más de 200.000 personas, en un evento que buscó emular el clima del Love Parade europeo. Ese show quedó como una postal de época: electrónica, multitud, radio, cultura joven y una escena local que empezaba a mirar al mundo de frente.

La televisión fue otro de los ámbitos donde su presencia se hizo fuerte. Entre 1998 y 2001 fue coconductor de “Muchdance” por MuchMusic Argentina, junto con Aldo Haydar y PFirter, en un ciclo que recibía DJs invitados nacionales e internacionales. También fue conductor del segmento musical de “Jugate conmigo” en los 90, lo que le dio todavía más exposición en un momento en el que la electrónica todavía no tenía el lugar central que alcanzaría después.

Con el correr de los años, Deró siguió activo en radio y en distintos formatos de difusión. Pasó por X4 con “South American Techno” y, desde 2007, conduce “Dero en La 100”, un programa de tres horas que se emite los sábados a la medianoche y llega también por una red amplia de repetidoras e इंटरनेट. Esa continuidad explica por qué su nombre sigue apareciendo cuando se habla de pioneros de la electrónica argentina: no solo fue parte del origen, sino también de la supervivencia y la evolución del género en el país.

A lo largo de más de tres décadas, DJ Dero construyó una carrera que mezcló pista, radio, televisión, producción y presencia internacional. Su figura quedó asociada a la etapa en la que la electrónica argentina empezó a salir de los márgenes y a ocupar un lugar central en la cultura musical popular. Para quienes vivieron los 90, su nombre está pegado a Energy, a las raves, a los compilados y a una época en la que la noche porteña parecía tener su propio idioma.

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