Rodolfo Nicolás Caraballo Escobar, señalado como el autor material del brutal crimen ocurrido en un kiosco del barrio porteño de Recoleta, fue detenido en las últimas horas en Florianópolis, Brasil. La captura representa un avance clave en la investigación de un caso que conmocionó a la Ciudad de Buenos Aires en diciembre pasado.
El 12 de diciembre de 2024, un video de seguridad reveló cómo un hombre fue asesinado a sangre fría mientras esperaba para comprar en un kiosco ubicado en Recoleta. La víctima, identificada como Fabián Sturm Jardón, fue ejecutada sin mediar palabra por un sicario que luego huyó de la escena. Desde entonces, la Justicia y la Policía de la Ciudad trabajaron intensamente para dar con el autor del crimen.
Según confirmaron fuentes del expediente a Infobae, Caraballo Escobar fue arrestado en Brasil y su extradición será evaluada por la Justicia federal en las próximas horas. El detenido cuenta con un amplio prontuario: en agosto de 2022, logró fugarse de la Unidad N°4 de Montevideo, donde cumplía condena por otro homicidio. Tras su escape, ingresó ilegalmente a la Argentina con una identidad falsa y un pedido de captura internacional vigente.
La investigación reveló que Caraballo estaría involucrado en al menos dos asesinatos en suelo argentino. Su caída se precipitó tras un error cometido luego del crimen de Sturm Jardón. La División Homicidios de la Policía porteña encontró, en la calle Agüero al 700, un Fiat Cronos rojo que habría sido utilizado durante el ataque. En su interior, los agentes hallaron una pistola Glock 9 milímetros con silenciador y un par de guantes.
Ese mismo arma fue clave para vincular a Caraballo con otro asesinato: el de Marcelo González Algerini, cometido en Pilar dos meses antes. A González Algerini lo acribillaron con diez disparos en plena vía pública, en un caso que fue investigado por la fiscal Marcela Semería. Precisamente por ese crimen, Sturm Jardón también tenía pedido de captura.
González Algerini había sido mencionado como un actor secundario en una causa de narcotráfico de alto perfil. En julio de 2024, se decomisaron 782 kilos de cocaína en Caviahue, Neuquén, una operación valuada en al menos 15 millones de dólares. La investigación, liderada por la PROCUNAR y Gendarmería Nacional, culminó con ocho allanamientos y la detención de diez sospechosos. La banda planeaba cruzar la droga a Chile en un convoy de camionetas, y González Algerini habría sido el conductor de una de ellas.
Con la detención de Caraballo Escobar, la Justicia se acerca a desentrañar una red de crímenes que involucra sicariato, narcotráfico y fugas internacionales. La extradición del acusado será clave para avanzar con las causas abiertas en Argentina.

