El inmueble, ubicado sobre Manuela Pedraza, había llegado a albergar a más de 100 personas. La Justicia ordenó el desalojo tras años de ocupación y denuncias de vecinos por las condiciones del lugar y hechos de inseguridad.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desalojó un edificio de ocho pisos que permanecía ocupado desde hacía unos 30 años en el barrio porteño de Núñez. El inmueble, ubicado en Manuela Pedraza 1875, entre Grecia y 3 de Febrero, cuenta con 32 departamentos y llevaba décadas sin suministro de luz ni gas.
El operativo se realizó este lunes a partir de una orden judicial y contó con la participación de efectivos de la Policía de la Ciudad y personal de distintos organismos porteños. El edificio se encuentra a una cuadra de la estación Núñez del ferrocarril Mitre y a pocas cuadras de la avenida del Libertador.
Según información difundida por el Gobierno porteño, más de 100 personas llegaron a vivir en el inmueble a lo largo de los años. Los vecinos de la zona habían denunciado reiteradamente la situación y señalado al edificio como un foco de inseguridad.
Un edificio en malas condiciones
La situación del inmueble no se limitaba a la ocupación. En abril pasado, una inspección de la Ciudad había constatado que la estructura se encontraba en pésimas condiciones. Además, las autoridades indicaron que el lugar estaba lleno de basura y chatarra y que había sufrido incendios en su interior.
Tras el desalojo, el edificio fue limpiado y tapiado para impedir nuevas intrusiones. Durante el procedimiento también se utilizaron grúas para retirar muebles y otros elementos que permanecían dentro de la propiedad.
Los vecinos habían advertido además sobre episodios de violencia e incendios intencionales dentro del inmueble. Según sus testimonios, en algunas ocasiones la situación generó un riesgo importante para quienes vivían allí y para el entorno.
La Ciudad afirma que ya recuperó 937 propiedades
El operativo forma parte de la política de recuperación de inmuebles ocupados que lleva adelante la administración de Jorge Macri. Según cifras difundidas por el Gobierno porteño, desde diciembre de 2023 fueron restituidas a sus propietarios 937 propiedades, cuyo valor conjunto fue estimado oficialmente en unos US$500 millones.
Tras el procedimiento, el jefe de Gobierno porteño defendió la continuidad de los desalojos y sostuvo que las ocupaciones ilegales no afectan solamente a los propietarios de los inmuebles, sino también al entorno.
“Vamos a seguir haciendo estos operativos y a liberar todas las propiedades que fueron usurpadas”, afirmó Macri, quien vinculó las ocupaciones con problemas de seguridad y actividades delictivas.
Desde la administración porteña sostienen que la recuperación de estos inmuebles forma parte de una estrategia más amplia orientada a reforzar la seguridad y recuperar propiedades que permanecían ocupadas desde hace años.

