Con la presencia del presidente Javier Milei en el recinto, el jefe de Gabinete Manuel Adorni inició su informe de gestión en la Cámara de Diputados en una sesión atravesada por la tensión política, cuestionamientos opositores y las causas judiciales que siguen rodeando su figura.
Con 133 diputados presentes y 124 ausentes, la Cámara logró reunir quórum y dio inicio a una jornada que el oficialismo intenta controlar políticamente. El objetivo es claro: blindar a Adorni en medio de las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito y las crecientes dudas sobre su patrimonio, viajes y operaciones inmobiliarias.
La exposición comenzó cerca de las 10:30 y se estima que se extenderá durante varias horas entre el discurso inicial y la ronda de respuestas. Desde la Casa Rosada adelantaron que el funcionario pondrá el foco en los supuestos “logros económicos” del Gobierno, como la desaceleración inflacionaria y el superávit fiscal, evitando profundizar en los temas que lo comprometen judicialmente.
La presencia en el recinto de Milei, Karina Milei y buena parte del Gabinete fue leída incluso por sectores aliados como una señal explícita de respaldo en uno de los momentos más delicados para Adorni. En ese contexto, cualquier error o respuesta incómoda podría reactivar el escándalo y volver a instalarlo en el centro de la agenda.
Las explicaciones de Adorni
Tras una extensa defensa de la gestión libertaria, Adorni dedicó parte de su intervención a responder por las denuncias que lo tienen bajo investigación. Allí acusó a la oposición de intentar convertir la sesión en “un juicio público” y cuestionó que muchas de las preguntas “no se vinculan con la marcha del Gobierno”.
“Sé que a muchos les gustaría hacer de esta presentación un juicio a mi persona”, afirmó, aunque aseguró que respondería para demostrar que se trata de “un Gobierno transparente”.
Uno de los puntos más sensibles fue el viaje que realizó junto a su esposa, Bettina Angeletti, a Estados Unidos en marzo pasado en un vuelo oficial. Adorni sostuvo que la Justicia ya determinó que “no existió delito ni irregularidad” y que la participación de su pareja fue una decisión “discrecional”.
“Mi esposa viajó como invitada en el vuelo de salida y regresó en un vuelo comercial”, explicó, al tiempo que aseguró que no hubo gastos cubiertos por el Estado.
También defendió sus declaraciones juradas y negó haber omitido bienes: “Cumplí con la Ley de Ética Pública”, afirmó, señalando además que aún no venció el plazo para presentar su última declaración completa.
En otro tramo, rechazó las sospechas de conflictos de interés vinculadas al periodista Marcelo Grandío y contratos con la TV Pública. “Es falso que haya intervenido para favorecer a terceros”, sostuvo.
La oposición llegó al recinto con más de 4.800 preguntas presentadas, aunque desde el oficialismo ya anticiparon que una parte menor apunta directamente a las causas judiciales. Aun así, el clima en Diputados deja en evidencia que, más allá del intento de control político, las explicaciones de Adorni siguen lejos de cerrar un frente que continúa abierto.

