El Gobierno porteño puso en marcha la primera prueba piloto del Trambus, un servicio de transporte 100% eléctrico que contará con carriles exclusivos y enlaces directos con la red de subtes y trenes. La iniciativa forma parte de un plan integral de movilidad urbana que también prevé renovar flotas y modernizar otros medios de transporte.
En esta etapa preliminar —previa a su implementación formal en 2026— los primeros cinco vehículos recorrerán el corredor de doce kilómetros del Metrobús de la avenida Juan B. Justo. Esta traza, que conecta Liniers con Aeroparque a lo largo de 18 kilómetros, ya dispone de la infraestructura necesaria para la operación de estas unidades.
El Trambus apuesta por el uso de energías limpias y funcionará como complemento del subte, aunque circulará por superficie, utilizando calles y avenidas. Sus responsables destacan que el sistema está concebido exclusivamente para vehículos eléctricos, con tecnología de última generación, cero emisiones contaminantes, diseño moderno y un paquete de seguridad orientado a mejorar la experiencia de viaje.
Durante un recorrido de prueba entre el Planetario y las inmediaciones de Puente Pacífico, el ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua, remarcó que el proyecto va más allá de incorporar nuevos vehículos: “Es un sistema completo pensado para reorganizar la movilidad de la Ciudad”, señaló.
Bereciartua explicó que la clave es la integración con la red de subtes: “El Trambus funciona como parte de un esquema que cruza las líneas radiales eléctricas. Es silencioso, tendrá prioridad de circulación y será más rápido que los medios actuales en superficie”.

