Alerta por cables USB aparentemente olvidados en la calle que podrían tener virus

Encontrarse un cable USB tirado en la calle puede parecer una situación completamente inofensiva. Es pequeño, parece útil y, a diferencia de un pendrive desconocido, muchas personas no imaginan que un simple cable de carga pueda convertirse en una herramienta para comprometer un dispositivo.

Sin embargo, en las últimas horas comenzaron a circular advertencias en la Provincia de Buenos Aires por cables aparentemente abandonados que podrían haber sido modificados en su interior. El alerta cobró fuerza a partir de publicaciones vinculadas con La Plata y volvió a poner el foco sobre una técnica de ciberseguridad conocida desde hace años.

La recomendación es sencilla: no conectar al celular, computadora u otro dispositivo un cable cuyo origen se desconoce, aunque a simple vista parezca completamente normal.

La advertencia adquiere especial relevancia en un contexto en el que las estafas digitales apuntan cada vez más directamente a los teléfonos celulares. Un dispositivo comprometido puede exponer información, credenciales, cuentas y otros datos almacenados.

Cómo funciona un cable USB modificado

Los cables USB manipulados con componentes electrónicos ocultos existen desde hace años. Incluso hay dispositivos de este tipo que se comercializan legalmente para realizar pruebas de seguridad informática.

El problema aparece cuando una tecnología diseñada para auditorías y pruebas es utilizada con fines maliciosos. Desde el exterior, el cable puede tener el aspecto de cualquier otro accesorio convencional, mientras que en su interior puede incorporar componentes capaces de realizar funciones que exceden la simple carga.

Esto es posible porque un puerto USB no solamente transmite energía: también permite el intercambio de datos y la identificación de distintos tipos de dispositivos.

Por esa razón, un cable alterado puede hacer que el equipo conectado lo reconozca de una manera diferente a la esperada. Dependiendo de la tecnología utilizada y de las condiciones del dispositivo, esto puede permitir acciones no autorizadas.

Por qué no conviene conectar cables encontrados

El principal riesgo no está en tocar el cable, sino en utilizarlo para conectar un dispositivo electrónico.

La misma precaución que se aplica a un pendrive encontrado o a un accesorio USB de procedencia desconocida debería aplicarse a los cables. Que un elemento parezca nuevo, limpio o incluso de una marca conocida no permite determinar qué componentes contiene en su interior.

Por eso, ante un cable encontrado en la vía pública, la recomendación más segura es simplemente no utilizarlo y emplear accesorios propios, de origen conocido.

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