Jorge Macri confirmó que su administración evalúa desactivar el Premetro y reemplazarlo por colectivos o TramBuses eléctricos que utilicen la misma traza. Según el jefe de Gobierno, esta alternativa permitiría mejorar la frecuencia del servicio y fortalecer la conectividad de la Comuna 8, que incluye Villa Lugano, Villa Soldati y Villa Riachuelo. Aun así, el anuncio reaviva críticas por la falta de inversiones sostenidas y por la ausencia de un plan integral para equilibrar el transporte entre el norte y el sur de la Ciudad.
Las versiones sobre un eventual cierre del Premetro circulaban desde hacía semanas, pero Macri terminó por confirmarlo en una entrevista con el programa “Economía de Quincho”. Allí calificó al sistema como “un trencito muy chico, que lleva muy poca gente” y señaló que la frecuencia actual de 10 a 12 minutos resulta insuficiente. Frente a ese diagnóstico, aseguró que “es más fácil poner un colectivo eléctrico” y aprovechar la infraestructura existente.
La posibilidad de discontinuar el Premetro anticipa roces con los metrodelegados, aunque Macri sostuvo que habrá “trabajo garantizado” para los empleados gracias al avance de la futura Línea F, actualmente en proceso de licitación. En un tono que despertó polémica, afirmó: “Gobernar es tener que romper algunos huevos para hacer la tortilla”, defendiendo el cambio como parte de una reestructuración mayor del sistema. Sin embargo, especialistas y sectores opositores advierten que la Ciudad arrastra años de demoras en la expansión de la red de subtes y que la promesa de más empleo depende de obras que hoy siguen en etapa preliminar.
El jefe de Gobierno insistió en que el sur porta un déficit histórico de transporte y que la falta de conectividad frenó su desarrollo urbano. A partir de la traza del Premetro —inaugurado en 1987 y con infraestructura ya amortizada—, Macri propone habilitar un corredor donde podrían operar “varias líneas de colectivo” con mayor frecuencia. Para sus críticos, sin embargo, el reemplazo de un sistema guiado por otro de menor capacidad constituye un retroceso sin un estudio técnico público que lo respalde.
La discusión se suma a otro dato llamativo: en enero, el propio Gobierno porteño adjudicó una licitación para cerrar el loop de Villa Lugano y renovar paradas del Premetro, una inversión que ahora queda en suspenso ante el giro propuesto por la gestión.
Macri también destacó obras recientes en la zona sur, como la inauguración del puente Bosch, que permite un recorrido continuo desde La Boca hasta Puente de La Noria bordeando el Riachuelo. No obstante, persiste la demanda de un plan coherente y estable que no cambie cada pocos meses la estrategia de movilidad, especialmente en los barrios históricamente postergados.
Distópico: Jorge Macri confirma que va a asfaltar el Premetro para poner bondis, a contramano del mundo desarrollado. Es cierto que el Premetro es malo, pero si le pusieran un mango encima podría ser mucho más eficiente que cualquier línea de colectivos.pic.twitter.com/rrkqFIFMKC
— Gualter (@brezhneviano) December 2, 2025

