El jefe de Gobierno porteño aseguró que la medida responde a un reclamo histórico de los vecinos del barrio.
El Gobierno nacional y la administración de la Ciudad de Buenos Aires firmaron un acta de entendimiento que establece la entrega, durante el primer cuatrimestre de este año, de la nueva cárcel federal que se construye en la localidad bonaerense de Marcos Paz, la cual pasará a depender de la órbita de la Nación.
Desde hace varios meses, ambas jurisdicciones trabajan de manera conjunta para implementar medidas que permitan aumentar la cantidad de plazas disponibles en el Servicio Penitenciario Federal y, al mismo tiempo, descomprimir la sobrecarga de detenidos alojados en comisarías y alcaidías porteñas.
El Centro Penitenciario Federal VII de Marcos Paz contará con capacidad para alojar a 2.240 internos y deberá cumplir con los estándares técnicos, de seguridad, tratamiento penitenciario y condiciones de habitabilidad previstos en la normativa nacional e internacional vigente.
La puesta en funcionamiento de esta nueva unidad permitirá avanzar con la desocupación de la cárcel de Villa Devoto, lo que implicará el retiro definitivo de la prisión del barrio porteño.
El acuerdo también contempla la posibilidad de ampliar la capacidad del Servicio Penitenciario Federal mediante la instalación de módulos habitacionales dentro de los predios del Complejo Penitenciario Federal IV y de la Unidad 19, en Ezeiza, destinados al alojamiento permanente de hasta 400 detenidos adicionales.
El acta fue suscripta por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y el ministro de Seguridad de la Ciudad, Horacio Giménez, en representación del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. El entendimiento apunta a ordenar el alojamiento de personas privadas de la libertad, reducir la cantidad de presos en dependencias policiales y fortalecer la capacidad operativa del sistema penitenciario federal, respetando los estándares de seguridad y funcionamiento vigentes.
Este martes por la mañana, Jorge Macri recorrió el predio y supervisó el avance de las obras, que fueron retomadas a fines de 2024 tras permanecer paralizadas durante casi cinco años.
“La cárcel está prácticamente terminada y vamos a entregarla a la Nación tal como lo habíamos acordado”, afirmó el jefe de Gobierno, y agregó: “Esto permitirá trasladar a los detenidos que hoy están en Villa Devoto y avanzar con el cierre de la cárcel, que es un pedido histórico de los vecinos del barrio”.
Durante la recorrida, Macri estuvo acompañado por el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; y el ministro de Justicia, Gabino Tapia.
El nuevo complejo penitenciario contará con cuatro unidades, un edificio administrativo, áreas destinadas a programas y servicios para el comando de seguridad interna, un sector de salud, salas de videoconferencia para internos y profesionales, espacios para visitas, un gimnasio y un área educativa orientada a talleres de trabajo y capacitación laboral.
Además, se prevé la construcción de un sector destinado a la distribución de raciones alimentarias y un campus conformado por módulos de alojamiento, dividido en cinco sectores independientes, que incluirán canchas de fútbol y espacios destinados a huertas productivas.

