El Gobierno busca frenar la desinformación en redes y apunta a los creadores con más de un millón de seguidores.
La Administración del Ciberespacio de China (CAC) anunció una nueva normativa que obligará a los influencers y streamers con más de un millón de seguidores a acreditar formación universitaria si desean tratar públicamente temas considerados “sensibles” o de interés público, como medicina, derecho, historia, economía o política.
El objetivo de la medida es frenar la desinformación en las plataformas digitales y reducir la circulación de contenidos falsos o engañosos, una preocupación que creció durante la pandemia de Covid-19 y que continúa vigente entre las autoridades del gigante asiático.
Una regulación inédita en el mundo digital
La norma, calificada por expertos como una de las más restrictivas a nivel global, establece que los creadores deberán demostrar su idoneidad mediante títulos, certificaciones o licencias oficiales antes de abordar temas “serios” o “regulados”.
La responsabilidad de verificar las credenciales recaerá en las propias plataformas locales, como Douyin (la versión china de TikTok), Bilibili y Weibo, que deberán garantizar la autenticidad de las fuentes, incluir descargos de responsabilidad y promover la transparencia en los contenidos.
Además, las empresas estarán obligadas a instruir a sus usuarios sobre los nuevos requisitos y a informar cuando una publicación esté basada en estudios, inteligencia artificial o simples opiniones personales.
El peso de la desinformación
Según la CAC, el punto de inflexión fue la pandemia del coronavirus, cuando proliferaron teorías conspirativas y falsos tratamientos en redes sociales. Las autoridades detectaron que buena parte de esa información provenía de un grupo reducido de influencers con gran poder de alcance.
Un informe del Centro para Contrarrestar el Odio Digital (CCDH), con sede en Estados Unidos y Reino Unido, reveló que el 65% del contenido antivacunas a nivel mundial fue generado por solo doce personas.

